Dijiste…
Dijiste: “ya no te amo, entiéndelo”
Tu dicho Se lo confié a Jesus en el santísimo donde aprendí que el me ama en su infinito y divino amor; me amó antes que yo hubiera nacido.
Aprendí que Mi vida es valiosa para Dios.
Mi misión es aún más valiosa que el amor que juraste tenerme ante el altar de Dios y que fue un amor hipócrita por 30 años ya que había alguien más en tu vida. Y aún así me llevaste al altar. A engaños.
Dios me ama.
