A Salvo de ti.
Me dijiste: “con una llamada te podría destruir“
Dios es el que decide lo que cada uno de sus hijos recibe.
En el santísimo entrego tu frase a Jesús para para que me pusiera a salvo de ti y de las personas con las que pensaste realizar este acto cruel, lo dijiste frente a mis hijas Naty y pao.
Señor, del maligno enemigo, defiéndeme
Dentro de tus llagas escondene
No me permitas que me aparte de ti
Me dijiste: “Con una llamada te podría destruir”.
Te recuerdo: Dios decide lo que reciben sus hijos. No tú.
Tu amenaza la dejé en el Santísimo.
Ahí Jesús me puso a salvo de ti, de tu crueldad y de todos los que estaban contigo.
Lo dijiste frente a Naty y Pao. Hoy las cubro con esta oración:
Señor, del maligno enemigo, defiéndeme.
En tus llagas, escóndeme.
No permitas que me aparte de Ti.
Tú no decides mi destino. Él sí. Y Él ya decidió guardarme.
